Dr. Nick Riviera

Ética profesional a marzo

Chile es un país que no me deja de sorprender, siempre me pone al límite.
Hoy cuando llegué del trabajo, agarré una revista de avisos clasificados que había en la entrada del edificio y no podía dejar de sorprenderme con qué soltura promocionaban servicios médicos como si fuera un catálogo de ropa.

Los Simpson nunca podrían haber estado más acertados, aunque en este caso la realidad supera a la ficción, ni un decoro.

El colmo fue ver que el banco donde tengo mi cuenta corriente, da facilidades de pago en cierta clínica de valores cristianos y encima te da kilómetros LatamPass.

¿Es una campaña para tener hijos en Chile? 30 mil kilómetros LatamPass por un parto es ser muy amarrete.

Santander - UC

Karaoke estilo japonés en Santiago

Si se quieren sentir como Bill Murray cantando “More than this” en Lost in Translation, van a poder hacerlo en el karaoke del Hotel Stanford.

Bill Murray cantando en un karaoke con mucho glamour

Bill Murray cantando en un karaoke con mucho más glamour que el Stanford

Este karaoke coreano es del mismo estilo que los karaoke japoneses: una sala, un televisor, varios micrófonos y un libro lleno de canciones. Como es un karaoke coreano, la mayoría de las canciones están en ese idioma pero también van a encontrar muchas en mandarín, en japonés, inglés y un puñado de español (Ej: La Bamba).

Aquí se puede tomar y comer pero es más cómodo comer antes en el Bi Won que está en el mismo hotel.

El karaoke en sí cierra bastante temprano (como todo en este hotel) pero los fines de semana está encargardo Mustafa que les puede dar una hora (o más) de gracia para seguir aullando.

El Hotel Stanford se encuentra en Providencia, cercano a la estación de metro Los Leones.

El salvoconducto y la mafia de las notarías

Chile implica un aprendizaje todos los días.

Resulta que para mudarme debo pedir permiso, no es sacar las cosas a lo bobo de un departamento para mudarme a otro, no señor.

Para mudar y vaciar el departamento necesito pedirle permiso al dueño del departamento demostrando que no debo ninguna factura de servicio ni nada. Esta autorización debe estar notariada y después debo ir con esta autorización a una notaría y pedir un salvoconducto, una especie de permiso que demuestra que no soy un delincuente y que todo lo que me llevo del departamento es legítimamente mío y no me lo robé. En este papelito figura un tipo de declaración jurada, la propiedad que estoy abandonando y propiedad a la que me mudo.

Las empresas de mudanzas lo piden porque en el medio del trayecto de un lugar a otro, podrían ser inspeccionados por algún carabinero ávido de desempeñar sus fuciones y de no tener el salvoconducto va multa seguro.

Ok, parece una cosa retorcida pero tiene su lógica: es una forma de evitar que algún delincuente te desvalije la casa. Los conserjes de edificios también lo piden para “cubrirse” en caso de que alguien quiera hacerse con todo lo que haya dentro de un departamento y no le pertenezca (en el caso de un departamento amoblado).

Todo esto sería REALMENTE útil si los carabineros pararan a cada camión de mudanza y fuera imposible falsificar un documento notariado. Vamos, es un papel con un sello, una huella digital y una firma. No hay ninguna ciencia.

La conclusión a la que llego es que existe un sindicato de notarías al mejor estilo mafioso que tiene monopolizado el honor y buena fe de la gente. Cada vez que tengo que ir a una notaría me quiero cortar los huevos con una cuchara de bambú (esas reciclables, muy bonitas) porque en la mayoría de los casos están repletas debido a que para cualquier cosa hay que ir al notario. Son incómodas, parecen haberse congelado en el año 1980 y encima te cobran lo que quieren, incluso por respirar. Los trámites deberían al menos estar tipificados. No puede ser que en una notaría en Pedro Valdivia el salvoconducto costara 3000 pesos y en Las Condes 2000 pesos.

¡Delincuentes! ¡archívese!

Mi libro en Gumroad

Ya pasaron muchos años y mucha agua bajo el puente desde que anuncié que había hecho un libro con mis cuentos compilados pero nunca lo había materializado en algo comercial o impreso.

Dí vueltas con el programa KDP (Kindle Direct Publishing) y me pareció demasiado complicado, con muchos legales. En cambio en Gumroad encontré un sitio sencillo para comercializar lo que había creado.

El enlace al libro es: https://gum.co/GUjDU

Pueden comprar la obra por Paypal o tarjeta de crédito. En lo personal creo que Paypal es lo más seguro, cuestión de gustos.

El valor de la misma es a partir de los 10 USD.

tapa

He puesto a disposición 3 versiones: el libro original en formato PDF, epub (libro electrónico), mobi (para Kindle).
Los archivos en formato epub y mobi están generados a partir del PDF, por lo tanto puede haber alguna diferencia. Si encuentran algún problema (algún caracter ilegible, alguna diferencia entre el PDF y los otros formatos), por favor comuníquense conmigo.

Advertencia sobre lectura: el archivo epub no se puede leer con Google Play Book a través de la carga vía web por una cuestión que desconozco. Lo mismo ocurre si se quiere subir el epub a Kindle a través del mail @kindle.com. No he tenido problema subiendo un archivo mobi a Kindle. Sin embargo el mismo se puede leer con varios lectores de libros electrónicos como FbReader que está disponible para varias plataformas.
También pueden consumir el contenido con la aplicación de Gumroad.

El agua en Santiago

Es de público conocimiento que el agua en Santiago es bastante dura para los que venimos acostumbrados a tomar agua dulce.
Este artículo es para los que recién llegan a la ciudad y no saben qué hacer con el agua que consumen.

El agua potable de Santiago se origina por deshielo que se acumula en piletones y después la potabilizan para distribuir en la ciudad. Lo que todavía no logro comprender es por qué en algunas comunas el agua llega más pesada que en otras.

Además del sarro que acarrea el agua, hay que sumarle las condiciones de limpieza de los tanques del edificio donde un mora.
Recuerdo que en un departamento de Santiago Centro el sarro era tal, que el hervidor por dentro quedaba blanco o la bañera cubierta de sarro. ¡Hasta los cubiertos quedaban blancos si no los secaba después de lavarlos!

La primera solución fue usar un filtro Philips que había comprado en Buenos Aires. Este filtro es el mejor que he usado hasta el momento. Lamentablemente una vez que tuve que desechar el filtro, no lo encontré aquí en Santiago y en posteriores visitas a Buenos Aires tampoco lo ví posiblemente porque no lo importa más o está discontinuo. Si alguien me pasa el dato de dónde conseguirlo en Santiago o Buenos Aires, le estaré agradecido.

Filtro Philips Micropure

Filtro Philips Micropure


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Santiago

La ardua tarea de comprar una propiedad en Chile

Escribí este artículo basado en mi experiencia de compra de una propiedad siendo extranjero en Chile (aunque creo que sirve para todos, independientemente de la nacionalidad).

Poder comprar una propiedad usada nos llevó más de 6 meses desde el otorgamiento de crédito hasta la entrega de llaves. No sé cómo será en otros países, aquí me pareció un proceso lento y burocrático.
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Parque Fluvial Renato Poblete

Parque que conocí por TV en el programa City Tour. Me pareció interesante la explicación (o divague) que dio Federico Sanchez sobre el mismo y cada vez que iba al aeropuerto o volvía me decía a mi mismo que tenía que visitarlo.

No está tan cómodo para ir pero con ayuda de Google encontré una ruta que me pareció piola. Bajarse en estación Cumming y tomar la J10 que en el final de su recorrido nos deja a una cuadra del parque.

El parque es nuevo, impecable, todo bien cuidado y florido. No tiene nada que envidiarle a parques de otras comunas más “pudientes”. Es gigante, no se si tan grande como el Bicentenario pero es un pulmón verde importante en una ciudad donde abunda el smog.

Tiene un lago, varias “islas” en el medio del parque, una ciclovía y lo que es genial es que a pesar que hay una autopista al lado no se escucha nada.

El único pero que le encuentro a este parque es el exceso de cemento que en verano lo convierte en un horno. El fin de semana pasado fuimos y con 23 grados ya estaba caldeado el ambiente. Todavía tiene árboles muy jóvenes así que hasta que den sombra van a pasar algunos años.

Recomendado para incluir en el circuito turístico de Quinta Normal. Espero que lo sigan manteniendo ya que a es un atractivo importante y mejora notoriamente la fisonomía del barrio.

Torre Entel

Con 19 pisos fue la torre más alta de Santiago hasta el 1996 (!) cuando se inauguró la Torre Telefónica.
Pasaron muchos años para ver los edificios altos que estamos acostumbrados a ver actualmente.

Para año nuevo se lanzan fuegos artificiales (espectáculo al que no he ido todavía) y dicen que es un espectáculo muy lindo.

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Acá limando con la doble exposición.

Original Green Roasters

Nueva cafetería en mi listado

dosis de cafeína

Esta cafetería es bastante ecléctica, tiene un alto componente de turistas extranjeros que van a desayunar (por esa zona hay muchos hostels) y al mediodía se llena de oficinistas que trabajan por los alrededores.

Me gustó mucho la ambientación, de casa antigua toda reciclada. Me hizo acordar un poco a la estética de El Colmado.

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DIY en el trabajo

Vivir en un país del tercer mundo requiere que uno tenga que aplicar medidas ridículas ante la desidia de cubrir necesidades tan básicas.

En el cliente donde trabajo, nosotros no existimos. Estamos olvidados en el fondo del edificio, en una oficina mugrienta sin comodidades y que para cargar el agua en un termo tenemos que caminar unos 50 metros donde hay un dispensador. Ni siquiera tenemos cocina para lavar los platos.

Sumémosle que los baños están en condiciones deplorables y se rompió la palanquita del pasador de la puerta del box.

El único lugar de privacidad donde nadie te rompe las pelotas es el baño y encima la puerta no cierra (desde hace meses). Creo que está entre las peores hijaputeces que podrían hacer.

No pueden arreglar las perillas del baño pero imprimen estupideces por triplicado y a veces se dan cuenta que lo imprimieron mal, así que terminan tirando papel.

Esta es mi gadget, mi solución ecoamigable para cerrar la puerta del baño. Si lo pierdo, tengo de sobra.

Ahora puedo cagar tranquilo.