Ojalá (no de Silvio Rodríguez)

Cuando digo Ojalá me viene a la mente una canción de Silvio Rodríguez. Una canción que roza la negación o lo negativo.

Pero este Ojalá de Eduardo Galeano, más que de negación es una mirada realista. Algunos lo calificarían de escepticismo o pesimismo, pero a mi parecer no es más que sentido común. Muchas veces se peca de ingenuo o inocente y muchas veces se peca de necio por querer que le vendan espejitos de colores.

Reflexiones antes de la asunción del nuevo presidente de Estados Unidos.

Artículo del Página 12 del 6 de noviembre de 2008.

OJALÁ

Por Eduardo Galeano

¿Obama probará, desde el gobierno, que sus amenazas guerreras contra Irán y Pakistán fueron no más que palabras, proclamadas para seducir oídos difíciles durante la campaña electoral?

Ojalá. Y ojalá no caiga ni por un momento en la tentación de repetir las hazañas de George W. Bush. Al fin y al cabo, Obama tuvo la dignidad de votar contra la guerra de Irak, mientras el Partido Demócrata y el Partido Republicano ovacionaban el anuncio de esa carnicería.

Durante su campaña, la palabra leadership fue la más repetida en los discursos de Obama. Durante su gobierno, ¿continuará creyendo que su país ha sido elegido para salvar el mundo, tóxica idea que comparte con casi todos sus colegas? ¿Seguirá insistiendo en el liderazgo mundial de los Estados Unidos y su mesiánica misión de mando?

Ojalá esta crisis actual, que está sacudiendo los cimientos imperiales, sirva al menos para dar un baño de realismo y de humildad a este gobierno que comienza.

¿Obama aceptará que el racismo sea normal cuando se ejerce contra los países que su país invade? ¿No es racismo contar uno por uno los muertos invasores en Irak y olímpicamente ignorar los muchísimos muertos en la población invadida? ¿No es racista este mundo donde hay ciudadanos de primera, segunda y tercera categoría, y muertos de primera, segunda y tercera?

La victoria de Obama fue universalmente celebrada como una batalla ganada contra el racismo. Ojalá él asuma, desde sus actos de gobierno, esa hermosa responsabilidad.

¿El gobierno de Obama confirmará, una vez más, que el Partido Demócrata y el Partido Republicano son dos nombres de un mismo partido?

Ojalá la voluntad de cambio, que estas elecciones han consagrado, sea más que una promesa y más que una esperanza. Ojalá el nuevo gobierno tenga el coraje de romper con esa tradición del partido único, disfrazado de dos que a la hora de la verdad hacen más o menos lo mismo aunque simulen que se pelean.

¿Obama cumplirá su promesa de cerrar la siniestra cárcel de Guantánamo?

Ojalá, y ojalá acabe con el siniestro bloqueo de Cuba.

¿Obama seguirá creyendo que está muy bien que un muro evite que los mexicanos atraviesen la frontera, mientras el dinero pasa sin que nadie le pida pasaporte?

Durante la campaña electoral, Obama nunca enfrentó con franqueza el tema de la inmigración. Ojalá a partir de ahora, cuando ya no corre el peligro de espantar votos, pueda y quiera acabar con ese muro, mucho más largo y bochornoso que el Muro de Berlín, y con todos los muros que violan el derecho a la libre circulación de las personas.

¿Obama, que con tanto entusiasmo apoyó el reciente regalito de setecientos cincuenta mil millones de dólares a los banqueros, gobernará, como es costumbre, para socializar las pérdidas y para privatizar las ganancias?

Me temo que sí, pero ojalá que no.

¿Obama firmará y cumplirá el compromiso de Kyoto, o seguirá otorgando el privilegio de la impunidad a la nación más envenenadora del planeta? ¿Gobernará para los autos o para la gente? ¿Podrá cambiar el rumbo asesino de un modo de vida de pocos que se rifan el destino de todos?

Me temo que no, pero ojalá que sí.

¿Obama, primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos, llevará a la práctica el sueño de Martin Luther King o la pesadilla de Condoleezza Rice?

Esta Casa Blanca, que ahora es su casa, fue construida por esclavos negros. Ojalá no lo olvide, nunca.

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3 comments

  1. ¿Será Obama más blanco que la capucha del KKK? Me temo que sí, pero ojalá que no. Lo del presidente negro es una mentira, los presidentes no gobiernan los estados unidos, son sólo títeres. Cuando los títeres no andan, se les pega un tiro en la cabeza y listo. Esperar que del norte nos tiren hueso es la actitud más patética y estúpida que puede tener un latinoamericano.

    1. Así es. Yo creo que en el exterior (y Galeano parecería estar entre ellos) se le da más importancia que haya llegado a presidente un “negro” en vez de “un tipo de abajo” o “un tipo inteligente”, pero tampoco considero que él sea El Salvador.
      Hoy leí en La Nación que Obama firmó un decreto para cerrar Guantánamo. ¿Un decreto? pensaba que eso ocurría acá nomás.
      ¿Puro acto demagógico apenas subido al poder para paliar todas las atrocidades cometidas? Puede ser, ojalá que no. Y no es un acto aplaudible, es lo correcto y lo que se debe hacer.
      De todas formas, acá tenemos demasiados problemas como para andar tan pendientes de lo que hace y hará el presidente del mundo.

Antes de darle al botón "Publicar" y mandar todo al carajo, te recomiendo que respires hondo y leas las FUQ que te iluminarán el camino :)

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