Mi vida a través de las ventanas

Los comentarios de este artículo han sido cerrados por ser obsoleto:

Desde que empecé a usar Linux por el año 1999 siempre anduve buscando un entorno gráfico que sirviera para mis propósitos.

El entorno gráfico es el medio por el cual la persona interactúa con el sistema operativo de una manera un poco más humana para lograr cierta tarea (copiar, borrar, editar, etc.) con el mínimo de tiempo y esfuerzo en un caso ideal.
Traducción al castellano de la lleca: son las ventanitas, iconitos y el puntero del mouse que nos facilita la vida. Hago un clic y borré todo.

En general el usuario común ve como un todo a la interfase gráfica y al sistema operativo.
Tal es el caso de Windows con su interfase gráfica Windows Luna (en XP), Aero (en Vista) y varios servicios que carga consigo.
Lo mismo ocurre con el sistema operativo MacOS Leopard que trae la muy pulida interfase “¿Leopard?” Aqua.

El usuario común asocia Linux con Gnome (GNU Network Object Model Environment y se dice “Gah-NOME”) que es el entorno de desarrollo más difundido dentro de la comunidad linuxera. También lo pueden asociar a KDE (K Desktop Environment, originalmente K de Kool).

La diferencia entre un entorno de escritorio y un manejador de ventana es que el manejador de ventana solo “dibuja” las ventanitas con los iconitos y tiene algún menú. Nada más.
En cambio un entorno de escritorio es algo más completo, posee algún manejador de ventanas y además aplicaciones extras como: aplicación para conectarse a Internet, administrador de archivos, etc. Lo mismo que el entorno de Windows.

Pero la realidad es que éstos grandes y pesados entornos de desarrollo que nombré no son exclusivos de Linux, se pueden usar en casi cualquier sistema operativo tipo UNIX.

Existen otros entornos más livianos como XFCE y manejadores de ventanas que no son tan ambiciosos y tal vez en una máquina no muy potente sirvan para lo que más queremos: usar el navegador y leer los mails.

Desde que me inicié en el mundo linuxero he pasado/probado un montón de cosas, es lo bueno del software libre: que me da libertad de elegir lo que necesito y lo que quiero. Mucho más libre (pero un poco engorroso) era el hecho que yo compilaba todas estas cosas que me bajaba de Internet. Ahora es muy fácil, casi todo está en los repositorios de nuestra distribución favorita y solo hacemos un clic para bajar.

El post de hoy es en honor a todos aquellos desarrolladores que crearon verdaderas joyitas que ocupaban muy poca memoria y espacio.

A continuación pongo algunas pantallas capturadas de los manejadores de ventanas y entornos de escritorio que usé. Las capturas las tomé prestada de otros sitios.

FVWM95: el sucesor del FVWM, venía como interfase predeterminada de Monkey Linux, un Linux de juguete que se montaba sobre FAT16.
Primer interfase gráfica que usé y no me gustó mucho, terminé usando Midnight Commander.

FVWM95
FVWM95 en Linux con kernel 2.0. Año 1998.

Enlightenment: también conocido como E un verdadero peso pesado entre los manejadores de ventanas del año 1999. Venía como manejador de ventanas por defecto de Gnome (Gnome es un entorno, se le puede poner cualquier ventanita) cuando instalé Red Hat. Gráficamente increíble, con muchos efectos visuales que eran bien aprovechado por placas como las S3, pero demasiado pesados para mi Pentium 233. Imagínense efectos visuales al estilo MacOS (pero más modestos) pero hace casi 10 años atrás. Al ser tan pesado y un poco inestable optaron por no usarlo más en Gnome y pasaron por otros como Sawmill/Sawfish y Metacity. Desde ese momento el proyecto Enlightenment se estancó y quedó en la versión DR16. Están por sacar la versión DR17 la cual estoy esperando con ansias (actualmente tengo instalada la versión DR16.8 que no ha cambiado mucho en 9 años). Actualmente con las actuales velocidades de procesamiento Enlightenment pasó a la categoría “liviano” y se usa en la distribución Elive basada en Debian.

Enlightenment 1998
Yo usaba E con el tema “nlx”.
Enlightenment
Esta captura de pantalla es del 2004. ¿increíble no? En esa época era mucho más increíble.

WindowMaker: escrito por Alfredo Kojima y basado en la interfase NeXT, tuvo y tiene muchos adeptos. Está lleno de applets (algunos los llamarían gadgets o widgets) para hacer de este manejador de ventanas en un entorno muy completo y poderoso.

Window Maker
Window Maker con el tema estándar.

Blackbox y su derivado Fluxbox: uno de mis manejadores de ventanas favoritos y que usé por mucho tiempo. Estéticamente agradable, requería poca memoria y CPU, altamente parametrizable (era todo texto) y tenía un panel de control (desarrollo aparte) para el que quisiera configurarlo fácilmente. Está lleno de desarrollos y applets al igual que Window Maker ya que es el favorito de los que tienen notebooks no muy potentes y quieren darle buen uso a Linux/Unix.


Blackbox

Fluxbox

Oroborus: manejador de ventana que ocupaba muy pocos kbytes y era ideal para usar con Gnome.
Oroborus + Gnome
Gnome usando Oroborus.

Icewm: un flor de gestor de ventanas. Liviano, altamente configurable, eye-candy, compatible con Gnome.

Icewm en VectorLinux, una de las distros que pasaron por mi PC.

XFCE (“Ecks Eff See Eee” ó /ɛksɛfseːiː/): probé este entorno de escritorio porque quería algo más que un manejador de ventanas pero que no sea tan pesado. Escrito por Olivier Fourdan, originalmente basado en CDE (Common Desktop Environment de licencia propietaria) y no era muy lindo pero muy rápido. A partir de la versión 4.2.x hizo un cambio radical en su interfase y se puso un poco más pesado, aunque ni se compara con Gnome y KDE.


XFCE 3. http://xwinman.org

XFCE 4 usando composite windows, vale la pena probarlo. Del sitio de XFCE

KDE: es EL peso pesado dentro de las X. Gracias a las bibliotecas gráficas que usa para ser desarrollado puede ser corrido incluso en Windows y MacOS (eso dicen). Gráficamente impecable pero con bastantes fallas, algunos crashes que te hacían maldecirlo. Pero con la versión 3.3 se consiguió un sistema sólido, muy pero muy configurable hasta su mínimo detalle y cuya configuración por default era similar a la de Windows para que los usuarios que no conocieran Linux se vean tentados a probarlo. A partir de la versión 4 (me parece que hubo presión de Suse), sacada a los apurones, se vió un cambio total en la tecnología gráfica que venía en desventaja comparada con Gnome, quedó un obeso KDE que nos hace recordar a Windows Vista. Por suerte con la versión 4.1 se mejoró mucho el rendimiento y el composite de ventanas que está integrado con el mismo pero se necesita una buena placa de video y bastante (¡mucha!) CPU. Paso por el momento, por lo menos con mi notebook.


Gnome: el escritorio por defecto que uso actualmente. Es un poco más geek que KDE y parecería ocupar más memoria (carga servicios en exceso, todo depende de todo), se puede configurar menos pero siempre hay alguna configuración escondida en su editor de configuraciones. Trae mucha integración, compatibilidad para escribir en japonés (algo que me interesa), una enorme cantidad de aplicaciones con mucho desarrollo detrás aunque hay aplicaciones (como Amarok) que no se encuentran para la plataforma. Lo mejor: Canonical le da mucha bola.

Como se ve, hay un sinfín de opciones y cada una depende del uso, necesidad o capricho que uno tenga. Pero no importa, uno puede elegir porque tiene la libertad de hacerlo.

Capturas de los siguientes sitios:

El que esté interesado y quiera leer/probar más sobre estas joyitas en Wikipedia:

2 comments

Los comentarios están cerrados.